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martes, 9 de octubre de 2012

Newell´s, con jerarquía y pertenencia

Cuando el torneo Inicial dio cuenta de más de la mitad de sus 190 partidos, Newell´s marcha como líder mostrándose como el equipo de mejor juego colectivo. Único invicto del certamen, mantuvo su arco cerrado en ocho de sus diez presentaciones sin resignar nada en ataque, donde marcó menos goles de los que mereció.

Con sapiencia táctica y un gran despliegue físico, el conjunto rosarino tiene un ataque bien nutrido y dobla marcas en defensa. Es difícil encontrarlo mal parado, desprotegido o con los centrales en retroceso; y adelante sabe aprovechar el ancho de la cancha para hacerse profundo con diagonales y proyecciones que sorprenden. Newell´s juega bien porque ataca bien y defiende bien.

El jugador esencial dentro de ese esquema colectivista es Lucas Bernadi. El ex Mónaco es, a la vez, el primer defensor y el primer delantero. A los 35 años expone una amplitud de registros que le permiten dominar el juego con claridad. Es la compuerta que se abre y se cierra para administrar los recursos del equiopo.

La última línea dispone de un zaguero de lujo en Gabriel Heinze, uno de los jugadores más criticados en sus tiempos en la selección nacional. Destacarse en Europa, llegar a los clubes más encumbrados y disputar dos mundiales es un sitio reservado para pocos. El entrerriano demuestra que tiene sobrada calidad para destacarse en el ámbito doméstico.

Maxi Rodríguez, de un recorrido tan destacado como el de Heinze, volvió para comandar el ataque desde el sector izquierdo. Con buen despliegue y una pegada portentosa, concita la atención de los rivales y lo capitaliza con descargas que luego lo ven posicionarse para volver a ser receptor.

Bernardi, Heize y Maxi Rodríguez regresaron al club que los formó con la pasión rojinegra como motor. Pero si alguien se guió por el llamado del corazón ese fue Gerardo Martino. Después de haberse transformado en un técnico muy codiciado por lo hecho en el seleccionado paraguayo, el Tata dejó de lado varias ofertas muy tentadoras en lo deportivo y algunas que parecían irresistibles desde lo económico para volver al club donde la idolatría llegó a tal punto que la tribuna local del estadio Marcelo Alberto Bielsa lleva su nombre.

Martino amasó un equipo dinámico, de movimientos aceitados y con una malla táctica que permite la sorpresa ensayada y la de la impronta individual. Lo consiguió por contar jugadores inteligentes y aplicados para llevar a cabo una forma de jugar que requiere una rápida y correcta lectura de cada una de las distintas instancias que se presentan en un mismo partido.

Newell`s se encamina con firmeza al mejor desenlace en un torneo del que aún no se sabe bien si tendrá un campeón, semicampeón o precampeón. Pero esa es otra cuestión, el formato de la temporada le es ajeno al equipo de Martino, que un fin de semana tras otro expone un juego integral con los hombres que pasearon su jerarquía por el mundo y regresaron a su lugar de pertenencia.
(Foto: Telam.com.ar)

Patricio Insua
patinsua@gmail.com

lunes, 11 de mayo de 2009

El laberinto del arbitraje argentino

Pese a que de un buen tiempo a esta parte se ha dedicado a mostrar un perfil mediático y a sacar los partidos, Héctor Baldassi será el representante del arbitraje argentino en el Mundial que se disputará el año próximo en Sudáfrica. Tal vez técnicamente sea el mejor referí de nuestro país, pero los vicios señalados hacen que muchas veces no cumpla su función de ejercer justicia deportiva dentro del campo de juego.

En el clásico rosarino en que Central y Newell´s empataron 1 a 1 omitió al menos un par de penales, vio en primer plano el planchazo de Lucas Bernardi al Kily González sin mostrar la tarjeta roja que se imponía (apenas amonestó) y pitó o dejó de hacerlo con un triple criterio: uno en la mitad de la cancha, otro en las proximidades de las áreas y otro en la zona penal. Sin embargo, desde la mayoría de los medios deportivos se ponderó su actuación y se elogió su desempeño en el choque disputado en el Gigante de Arroyito.

El cordobés saltó a la fama una década atrás y no fue por sus actuaciones. En aquel momento se puso al frente de los árbitros que cuestionaron a Javier Castrilli cuando éste se alejó del referato argentino luego de denunciar presiones a sus colegas por parte de la dirigencia de la AFA. Desde entonces su carrera creció rápidamente. Haberse alineado del lado afista en aquella disputa más sus buenas actuaciones, apoyadas en un gran despliegue físico para estar siempre sobre la jugada y en la toma de acertadas decisiones en los partidos cada vez más trascendentes que le asignaban, propiciaron el crecimiento.

Instalado en un sitial de privilegio, Baldassi se abocó entonces a tejerse como un personaje bien visible del fútbol argentino, con actitudes destinadas a tenerlo como protagonista en la era de la televisión. Sonrisas y palmeadas amistosas con los jugadores de los equipos más poderosos y falta de compromiso real en el desarrollo de los partidos le dieron su nueva identidad acomodaticia. Pese a todo esto, Baldassi está lejos de ser de los peores árbitros del fútbol argentino; incluso, seguramente, siga siendo el más aceptable y un alivio que vaya al Mundial, si se tiene en cuenta que en 2002 lo hizo Ángel Sánchez.

Juan Pablo Pompei, de habituales malas actuaciones, este último fin de semana perjudicó claramente a Gimnasia de Jujuy ante Banfield -porque es fácil hacerlo con equipo que tenía menos de 30 hinchas en la tribuna y cuando las posibles protestas de sus dirigentes no causarían más que risas en el Comité Ejecutivo- y demostró su falta de categoría al permitir que tanto los jugadores del Taladro como los del Lobo lo cuestionasen aireadamente.

Rafael Furchi, Sergio Pezzota, Pablo Lunatti, Gabriel Brazenas y los que van apareciendo, como Néstor Pittana, completan el muy cuestionable escenario del arbitraje argentino. Claro que las malas y parciales actuaciones de los referís no tienen que ver sólo con las carencias técnicas, sino con una estructura viciada, ideada por Julio Grondona, ejecutada por Jorge Romo y avalada por los dirigentes. El mandamás de la AFA, años atrás, armó un nuevo sindicato, el SADRA –donde puso al frente al ex arbitro Guillermo Marconi-, de modo tal de dividir y reinar con lógica maquiavélica; el titular del Colegio de Árbitros se encarga del adoctrinamiento de los referís marcándoles cuál es camino si quieren progresar y los presidentes de los clubes presionan en Viamonte 1366 a sabiendas de que lo que hoy se les quita mañana se les da. Sólo así se entiende que, por ejemplo, Gustavo Bassi, siempre un pésimo árbitro, haya sido designado para varios clásicos y encuentros determinantes en el último año.

La salida de Horacio Elizondo de la Dirección de Formación Arbitral por haber intentado algunos cambios marca que el status quo no se modificará y que el referato argentino continuará sembrando dudas y dándole argumentos a los que tengan las peores sospechas.
(Foto: Lanacion.com.ar)

Patricio Insua
patinsua@gmail.com